lunes, 24 de agosto de 2026

Guamacán, medio año después

Crisis hídrica · Cumaná · Sistema Turimiquire

Guamacán, medio año después

Cayó el último bloqueo conocido… y aparecen nuevos.

MACIZO DEL TURIMIQUIRE · ~1.200 m de sobrecarga rocosa Túnel Guamacán — estado a medio año MODO RADIOGRAFÍA · AGOSTO 2026 · ESQUEMA NO A ESCALA Represa Santiago Mariño ? costillas · malla · lanzado — solo donde hizo falta costillas · malla · lanzado caverna subsanada ✓ frente activo último bloqueo conocido: roto tapón por investigar derrumbe menor en la zona de avance 0 L/s ~5,5 km · sostenido (entrada Sur) ~5,5 km · sostenido (salida Norte) 1.500 m · sector ignorado antes 1.900 m — se avanzó en el reconocimiento SUR NORTE Representación esquemática (no a escala) a partir de información difundida en redes · elab. R. J. Contreras (AGHES)
El túnel a medio año (croquis). Las zonas críticas por donde se avanzó —incluida la gran caverna, ya subsanada— quedan sostenidas con costillas de acero, malla y concreto proyectado, colocadas solo donde hizo falta. El sector ignorado bajó de 1.900 a 1.500 m. Al romper el último bloqueo conocido aparecieron, en la zona de avance, dos obstáculos nuevos: un derrumbe menor y, un poco más allá, un tapón de material por investigar. Esquema no a escala; el perfil sigue la figura "Túnel de Trasvase Guamacán" de entradas anteriores.

Se cumple medio año del colapso del Túnel Guamacán. Y trae una noticia que llevábamos meses esperando: por fin rompieron el último de los bloqueos que se habían detectado. Pero, como se había estimado, en la zona desconocida existen nuevas sorpresas.

A unas cuatro centenas de metros y algo más del frente, hacia el portal de entrada, hay otro derrumbe, más pequeño; y, un poco más allá, aparece otro tapón de material que todavía hay que investigar. Es decir: se cerró un capítulo y, en el mismo movimiento, se abrieron dos más. Así avanza esta obra.

El parte, a seis meses

Roto el último bloqueo previamente detectado
1.500 m
Sector ignorado restante (antes 1.900 m)
2
Nuevos obstáculos hacia la entrada: derrumbe + tapón
4–5 meses
Trabajo que, como mínimo, aún resta

1.El sector ignorado se achica, pero no se vacía


De los 1.900 metros que nadie había visto —el tramo entre los dos frentes, la última zona no explorada del macizo—, ya solo quedan 1.500 metros. Se ganaron unos 400 metros, y no es poco: cada metro en esta obra se paga caro. Pero conviene no confundir reconocer con resolver: los dos obstáculos que acaban de aparecer estaban dentro de lo que hasta ayer era incógnita, y todo indica que no serán los últimos.

La nueva secuencia de obstáculos DETALLE DEL FRENTE ACTIVO · HACIA EL PORTAL DE ENTRADA (SUR) ← hacia el portal de entrada (Sur) hacia la salida Norte → tramo ya sostenido · costillas solo donde hizo falta último bloqueo · roto ✓ derrumbe menor tapón de material por investigar ? 1.500 m aún sin explorar zona de avance Esquema conceptual (no a escala) · elab. R. J. Contreras (AGHES)
La nueva secuencia. Roto el último bloqueo conocido (tramo ya sostenido, a la derecha), aparecen en la zona de avance —hacia el portal de entrada— un derrumbe menor y, un poco más allá, un tapón de material por investigar. Detrás sigue el sector ignorado de 1.500 m.

2.La caverna: la operación más compleja hasta ahora


Si algo merece contarse aparte es la caverna. Fue, sin discusión, la operación más compleja de todo lo realizado hasta ahora (los detalles del hallazgo y del riesgo los relaté en las entradas anteriores de esta serie). No era un derrumbe más: era un vaciado lateral de dimensiones respetables —del orden de 15 metros de alto por 20 de ancho y otros tantos de profundidad—, un hueco abierto en pleno flanco del túnel, con desprendimientos continuos desde la bóveda y desde su interior.

La solución fue tan contundente como la amenaza: se rellenó con grandes bloques de anime y concreto, y luego se cerró con un portal estructural para impedir nuevos deslizamientos o derrumbes desde su interior. En el proceso, además, la caverna dejó ver lo que la roca escondía: estratos débiles, fallamientos y —lo que conecta con la hipótesis geológica que hemos venido sosteniendo— vetas de grafito.

Interior de la caverna del túnel Guamacán antes de su cierre: bóveda oscura, roca negra fisible y estratificada y abundante material suelto en el piso
La caverna, antes del cierre. El interior del vaciado lateral: roca oscura, fisible y estratificada, con abundante material suelto en el piso. Se aprecian los planos de debilidad que obligaron a rellenar y sellar. Foto: material difundido en redes.
El cierre de la caverna (video). Maniobra de relleno con bloques de anime y concreto, y colocación del portal estructural que sella el vaciado. Video: material difundido en redes.
Cómo se cerró la caverna ≈ 15 m ALTO · 20 m ANCHO · 20 m PROFUNDIDAD · ESQUEMA NO A ESCALA 1 · Caverna abierta estratos débiles · fallas · vetas de grafito 2 · Relleno bloques de anime + concreto 3 · Portal de cierre portal estructural · sella el interior Esquema conceptual del proceso · no a escala · elab. R. J. Contreras (AGHES)
El proceso, en tres pasos. La caverna abierta —con sus estratos débiles, fallas y vetas de grafito— se rellenó con bloques de anime y concreto y se selló con un portal estructural que impide nuevos desprendimientos desde su interior.

3.El patrón: se cae donde no hay arcos


Hay un detalle que conviene subrayar, porque ordena todo lo demás. Las zonas por donde se ha avanzado —las críticas, como la gran caverna, que ya fue subsanada— se han fortalecido con las "costillas" de acero (los arcos estructurales), la malla y el concreto proyectado. Ese sostenimiento es, hoy, la columna vertebral de lo recuperado.

Pero se presume que no todo el trecho que resta cuenta con arcos o estructuras que protejan de derrumbes. Y aquí está la pista: los derrumbes han coincidido, en su mayoría, con los tramos donde no había arcos estructurales. No es casualidad —es física de sostenimiento—. Donde la roca está confinada por costillas, malla y lanzado, aguanta; donde quedó desnuda, cede.

Por qué se cae donde no hay arcos SECCIÓN TRANSVERSAL DEL TÚNEL · COMPARACIÓN TRAMO SOSTENIDO · estable ✓ costilla de acero malla concreto proyectado la roca queda confinada ROCA DESNUDA · sin arcos ✗ bloques que se desprenden Los derrumbes coinciden, en su mayoría, con los tramos sin arcos · esquema conceptual · elab. R. J. Contreras (AGHES)
Sostenimiento vs. roca desnuda. Con costilla, malla y concreto proyectado la roca queda confinada y aguanta; sin arcos, la bóveda se agrieta y desprende bloques. Por eso implementar el sostenimiento —arco, luego malla, luego lanzado— es un trabajo arduo y lento: se avanza por metros, día a día.

4.Lo que el material suelto nos está diciendo


Cada desprendimiento deja expuestas nuevas pequeñas fallas en la roca, y cada una debe atenderse con la técnica adecuada a su caso: no es lo mismo una diaclasa seca que una zona de cizalla húmeda o un plano de estratificación que se abre. No hay una receta única; hay que leer la roca tramo a tramo.

Y hay una señal que no debemos pasar por alto: la existencia de material suelto en abundancia es un síntoma de desprendimientos en la zona desconocida, la que aún no se ha explorado. Ese escombro no se generó donde lo encontramos: fue arrastrado. Es decir, nos habla de colapsos que ocurrieron —o siguen ocurriendo— más adentro, en los 1.500 metros que faltan. El material suelto es el mensajero de la zona no explorada.

Si el túnel estuviera lleno de agua desde la represa, perforar un tapón debería hacer brotar al menos un hilo. Que no salga nada admite una lectura razonable: más allá debe de haber otra u otras obstrucciones.

5.La regla que sigue guiando la lectura


Desde la entrada de los cuatro meses vengo usando una herramienta sencilla —pura hidrostática— para estimar dónde está lo que no vemos. La repito aquí porque sigue siendo el criterio con el que leo cada tapón y cada frente: mientras el agua está quieta, su superficie es un plano horizontal aunque el piso baje, y esa diferencia nos dice cuántos metros hay hasta que el agua llena el túnel.

Anexo · método

Estimación de la primera obstrucción desde el portal de entrada

Parte de un dato observado: el personal ingresó por el portal de entrada (Sur) y avanzó —hacia la salida— hasta que el agua le llegó al cuello (≈ 1,5 m). Con el túnel de ≈ 3 a 3,5 m de diámetro, una pendiente media de −1,2 % y flujo no escalonado (agua quieta), la superficie del agua es un plano horizontal mientras el piso desciende: cada metro avanzado suma apenas ~1,2 cm de profundidad. Eso permite estimar dónde el agua llena el túnel, es decir, dónde estaría la primera obstrucción.

d = Δh / sen θ  ·  pendiente 1,2 % → sen θ ≈ 0,012  (~1,2 cm por metro; θ ≈ 0,69°)

  • Borde del agua → cuello: 1,5 ÷ 0,012 ≈ 125 m (lo que el dato fija con certeza).
  • Borde del agua → primera obstrucción (donde el agua toca la bóveda): 3,0–3,5 ÷ 0,012 ≈ 250–290 m; es decir, ~125–165 m más adentro.
  • Desde el portal de entrada: el tramo seco recorrido antes del agua (por confirmar) + ~250–290 m.
Superficie del agua (horizontal) tramo seco (desconocido) borde del agua ≈1,5 m (al cuello) 1ª obstrucción (túnel lleno) H ≈ 3–3,5 m −1,2% (exagerado) ← portal de entrada (Sur) hacia la salida (Norte) → ~125 m ~250–290 m · borde del agua → 1ª obstrucción

Salvedad. Es un supuesto, no una medición. El número fuerte es el tramo borde→cuello (~125 m); ubicar la obstrucción exige fijar el diámetro real y el tramo seco previo. Con la misma fórmula d = Δh / sen θ, cualquier ajuste de pendiente o diámetro recalcula las distancias.

6.Mientras tanto, la ciudad: una "cuasi normalidad" frágil


Los trabajos continúan día y noche, como hemos verificado, y los servicios dentro del túnel para la seguridad del personal se mantienen y mejoran. Pero el avance en las zonas afectadas es lento: implementar las "costillas" de acero para proteger de nuevos derrumbes y, luego, colocar la malla y proyectar el concreto es un trabajo arduo y delicado. Se avanza por metros, día a día. No es lentitud por desidia: es el ritmo que impone la roca.

En la ciudad, las maniobras de distribución han alcanzado una "cuasi normalidad" que merece reconocerse. Pero es un equilibrio frágil, porque el agua sigue viniendo de las tomas expuestas: la de Mochimita en el río Manzanares y la del río Cancamure.

El punto frágil

Las ondas tropicales arruinan el agua justo cuando más se necesita

Estamos en temporada de ondas tropicales, y la turbidez que esas lluvias arrastran degrada la calidad del agua de ambas tomas hasta el punto de impedir su procesamiento en la planta Juan José Codallos. Es decir: el respaldo que sostiene la "cuasi normalidad" puede caer justo cuando más llueve, y con él, las maniobras de distribución que tanto ha costado afinar.

7.Conclusión: cae un muro, aparecen dos


A medio año, mi criterio se mantiene y se afina. El avance es real y hay que reconocerlo: cayó el último bloqueo conocido, la caverna quedó subsanada y el sector ignorado bajó de 1.900 a 1.500 metros. Pero la aritmética del subsuelo no cambia por buenas noticias: faltan, como mínimo, otros cuatro o cinco meses de trabajo —probablemente más—, y eso sin contar lo que escondan esos 1.500 metros, de los que el material suelto ya nos advierte que habrá más desprendimientos.

Cada muro que cae abre dos preguntas nuevas. Así es esta obra, y así seguirá siendo hasta el final: se avanza por metros, se sostiene por metros, y se aprende —por fin— a leer la roca antes de que hable. Cumaná, mientras tanto, seguirá sostenida por sus dos ríos, por unas maniobras cada vez mejores… y por un clima que no promete nada.

Nota sobre fuentes. Los detalles aquí descritos —el bloqueo roto, el derrumbe menor, el tapón por investigar y la reducción del sector ignorado a 1.500 m— se infieren de los materiales difundidos en redes sociales y de lo verificado sobre la marcha; salvo la existencia de la cavidad (referida por MINAGUAS), no provienen de un reporte técnico oficial y completo. Aquí se tratan como supuesto: una lectura hecha con la tecnología nacional disponible y sentido común. El perfil longitudinal continúa la figura "Túnel de Trasvase Guamacán" usada en las entradas anteriores de esta serie.

Rommel J. Contreras G. · Físico · AGHES · Tecnología Cumanesa — Cumaná, Venezuela.

1 comentario:

  1. Excelente trabajo, profundidad de conocimientos, realidad inigualable y verdadero compromiso por nuestro bienestar.
    Gracias Rommel por tanto.
    Erolfo Borges.

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