miércoles, 9 de septiembre de 2026

El agua fluye por el túnel Guamacán

Crisis hídrica · Cumaná · Sistema Turimiquire

El agua fluye por el túnel Guamacán nuevamente

Luego de siete meses, bajo un régimen de servicio, volveremos a tener agua.

MACIZO DEL TURIMIQUIRE · túnel de ~12,9 km El agua vuelve a fluir RÉGIMEN TEMPORAL · SEPTIEMBRE 2026 · ESQUEMA NO A ESCALA Embalse Santiago Mariño (portal Sur) ≈5,5 km · sostenido (desde el portal Sur) ≈5,5 km · sostenido (desde Periquito) caverna subsanada ✓ · cota 5.500 m sector antes desconocido · ~1.900 m derrumbe 30 m · "agua al cuello" 400 m · ~1.500 m limpiados Periquito tobogán (aliviadero) 380 m → Cumaná ¡agua fluyendo! tramos limpiados y reforzados (malla + concreto proyectado) ← cota ~12.900 m (portal Sur) cota 0 m (Periquito) → Esquema no a escala · cotas = progresivas desde la boca de Periquito (0 m) · elab. R. J. Contreras (AGHES)
El agua vuelve a correr. Las progresivas (cotas) se miden desde Periquito (cota 0). La gran caverna, ya subsanada, está en la cota 5.500 m (5,5 km desde Periquito). Pasada la caverna, el sector antes desconocido de ~1.900 m —el derrumbe de 30 m, el tramo con "agua al cuello" de 400 m y los ~1.500 m que faltaban— fue limpiado y contenido. A cada lado, ~5,5 km ya sostenidos con costillas, malla y concreto proyectado (colocados solo donde hizo falta). Esquema no a escala.

Hay días en que una noticia técnica se vuelve, sencillamente, un alivio. El Túnel Guamacán volvió a llevar agua desde el embalse del Turimiquire, en un régimen temporal pero a un nivel operativo suficiente. Tras siete meses de sed, el Turimiquire vuelve a correr hacia el oriente.

Este es el resumen de lo que expongo abajo. La gran caverna —la operación más compleja de toda la obra— quedó subsanada: está en la cota 5.500 metros, es decir, a 5,5 km de la boca de Periquito (desde donde se miden las progresivas). Pasada la caverna, hacia el portal de entrada Sur, quedaba el sector antes desconocido: primero un derrumbe de unos 30 metros, luego un tramo con el agua al cuello de unos 400 metros, y después los ~1.500 metros que nadie había visto —en conjunto, cerca de 1.900 m—. Ese tramo resultó con algunos derrumbes que se limpiaron y contuvieron con malla y concreto proyectado. A cada lado del túnel, unos 5,5 km ya están sostenidos. Con eso, el agua fluye. Pero fluye con matices: puede arrastrar sedimentos y escombros, por lo que urge asegurar la separación de sólidos gruesos dentro y fuera del túnel. Explico el papel del tobogán de Periquito y, quizás, un sifón/desarenador entre la medianía y el portal de salida. Y advierto lo que viene: un régimen alterno de agua y obra por más de un año, el tiempo de llenado de la tubería a Margarita (con un cálculo estimado) y a quiénes alcanza esta agua: Margarita, Cumaná, Marigüitar y Araya.

Siete meses después del colapso, el Turimiquire vuelve a correr hacia Cumaná, Margarita, Marigüitar y Araya. No es el final de la obra, pero es un respiro largamente esperado.

Buena noticia

Agua suficiente, aunque en régimen temporal

Por primera vez desde febrero, el agua del Turimiquire vuelve a circular por el túnel a un nivel operativo. No es todavía la operación definitiva —eso llegará cuando culmine el reforzamiento estructural—, pero es agua real llegando a las tuberías. Para miles de familias del oriente, la diferencia entre esta semana y la anterior es enorme.

El agua saliendo del Guamacán. Registro del caudal a la salida, en el portal de Periquito (9 de septiembre de 2026). Video: material difundido en redes. · ▶ Ver en YouTube

El parte, en breve

fluye
Agua circulando en régimen temporal, a nivel operativo
5.500 m
Cota de la caverna (5,5 km desde Periquito)
malla + lanzado
Técnica de limpieza y refuerzo de cada derrumbe
> 1 año
Lo que aún tomará el reforzamiento estructural

1.Cómo se llegó hasta aquí


El camino de estas últimas semanas fue paciente y de alto riesgo. La gran caverna —la operación más compleja de toda la obra, que ya relaté— quedó subsanada: está en la cota 5.500 m, a 5,5 km de la boca de Periquito. Superada ella, el trabajo siguió hacia el portal de entrada Sur, tramo por tramo: limpiar y reforzar.

Pasada la caverna, los equipos se adentraron: primero, un derrumbe de unos 30 metros de desarrollo horizontal; luego, un espacio con el agua al cuello de unos 400 metros; y después el sector que nadie había visto, de ~1.500 metros. En conjunto, ese tramo intermedio suma cerca de 1.900 metros. Allí aparecieron algunos derrumbes que hubo que despejar y contener con malla de acero y concreto proyectado (lanzado), confinando la roca para que no vuelva a ceder. Cada uno de esos metros se ganó a pulso.

Vale precisar la técnica, porque fue la misma en cada tramo donde hubo derrumbe: se sostiene con costillas —ángulos de acero— (steel ribs), malla (wire mesh) y concreto proyectado (shotcrete). Es decir: además de paciencia y de la "salivita" que decimos en el oriente, se echó mano de materiales diversos —desde el anime (poliestireno expandido, EPS) con que se rellenó la caverna, pasando por el concreto, hasta el acero de las costillas y la malla—.

Cada derrumbe limpiado no solo abre paso al agua: deja la roca confinada para que el paso siga abierto. Limpiar sin reforzar sería abrir hoy para tapar mañana.
Reconocimiento

A quienes lo hicieron posible

Nada de esto ocurre solo. Va aquí un reconocimiento sincero a las más de 100 personas que, en dos turnos, no pararon desde el inicio de la crisis: los obreros que entraron a pelear contra la roca, y también los ingenieros, los funcionarios, el personal de seguridad y los voluntarios que hicieron posible cada metro. Trabajaron día y noche para alcanzar este nivel de servicio, y siguen listos para el finiquito de las reparaciones —un año o más de labores por delante—. El agua que hoy vuelve a correr lleva su esfuerzo.

2.Por dónde viaja esta agua


Conviene recordar el mapa, porque esta agua no es solo de Cumaná. El Sistema Turimiquire nace en el embalse Santiago Mariño, cruza la serranía por el túnel Guamacán y sale por Periquito hacia la planta y las redes de Cumaná. Desde allí, la tubería que surte a la Isla de Margarita va por el sur de Cumaná hasta Punta Baja (cerca de El Peñón), cruza el golfo hacia la medianía de la península de Araya, pasa por la isla de Coche y llega a Margarita. Por el camino se benefician también Marigüitar y la propia península de Araya —cuyo poblado de Araya está en su extremo occidental, con Cumaná justo al frente en tierra firme—.

Conviene aclarar algo que suele confundirse: Margarita se surte por dos tuberías independientes. Una es esta, la del Turimiquire (Periquito–Cumaná–Punta Baja–Araya–Coche–Margarita); la otra viene del embalse Clavellinos por la península de Araya. Son fuentes distintas, y la que hoy vuelve a dar agua es la del Turimiquire.

MAR CARIBE El agua del Turimiquire, otra vez en camino → Turimiquire → Cumaná → Punta Baja → Araya → Coche → Margarita Clavellinos → península de Araya → Margarita ISLA DE MARGARITA "la gran sedienta" Coche PENÍNSULA DE ARAYA Península de Paria → Araya (extremo O) Cariaco (unión a tierra firme) Golfo de Cariaco CUMANÁ Punta Baja (El Peñón) Marigüitar Periquito (tobogán) Embalse Santiago Mariño Turimiquire túnel Guamacán Embalse Clavellinos tramo submarino
Adónde va esta agua (mapa esquemático). Dos tuberías independientes surten a Margarita. La del Turimiquire (azul), que hoy vuelve a fluir, va desde Periquito por el sur de Cumaná hasta Punta Baja (cerca de El Peñón), cruza a la medianía de la península de Araya, pasa por Coche y llega a Margarita. La de Clavellinos (ocre) va por la península de Araya. Araya está en el extremo occidental de la península, con Cumaná al frente en tierra firme. La de Araya se une a tierra firme cerca de Cariaco y se continúa, hacia el este, en la de Paria (cada una con su golfo: Cariaco y Paria). Esquema no a escala ni georreferenciado.

3.El agua no viene sola: sedimentos y sólidos


Que el agua fluya no significa que fluya limpia. Después de siete meses de derrumbes, la corriente puede arrastrar sedimentos y escombros —finos en suspensión y, lo más delicado, sólidos gruesos—. Espero que se haya previsto un sistema de separación de sólidos gruesos, tanto dentro del túnel como fuera, antes de que ese material entre en las redes o en la planta.

Aquí hay una buena noticia estructural: el tobogán de Periquito —el aliviadero, de unos 380 metros de longitud—, a la salida, cumple dos funciones a la vez: disipa la energía del agua que sale con fuerza y, de paso, discrimina sólidos. Pero eso es al final del recorrido. En el interior —entre la medianía y el portal de salida— convendría algo equivalente.

Energía y sólidos: quitarle "fuerza y piedras" al agua A LA SALIDA (EXISTE) Y EN LA MEDIANÍA (PROPUESTA) 1 · Tobogán de Periquito · 380 m (salida) ✓ salida del túnel sólidos gruesos quedan atrás disipa energía + discrimina sólidos 2 · Sifón / desarenador · propuesta entre la medianía y el portal de salida el sedimento decanta en la trampa y se purga periódicamente atrapa sólidos antes de que sigan viaje Esquema conceptual · la propuesta del sifón/desarenador interior es una idea a evaluar por la ingeniería · elab. R. J. Contreras (AGHES)
Quitarle fuerza y piedras al agua. El tobogán de Periquito ya disipa energía y separa sólidos a la salida. Para el interior, quizás, un sifón/desarenador entre la medianía y la salida: una trampa donde el sedimento decante y se purgue, antes de que siga hacia la ciudad.

4.Lo que viene: agua y obra, a la vez


Seamos claros para no crear falsas expectativas: el agua puede circular ya, pero los trabajos de reforzamiento estructural del túnel continuarán por más de un año. Ambas cosas son ciertas al mismo tiempo, y por eso lo más probable es que se organice un régimen alterno: períodos de paso de agua y períodos de obra, turnándose.

Imagino un esquema bisemanal o trisemanal —unos días de agua, unos días de trabajo—, de modo que puedan beneficiarse todas las comunidades que antes se nutrían del Turimiquire, sin detener el reforzamiento que le dará garantía operativa al túnel. No es lo ideal, pero es lo sensato mientras la galería no esté enteramente sostenida.

Un régimen alterno (estimado) AGUA Y OBRA SE TURNAN · HORIZONTE > 1 AÑO AGUA OBRA AGUA OBRA AGUA OBRA AGUA OBRA hoy obra definitiva · > 1 año ciclos de días de agua / días de obra — ritmo bisemanal o trisemanal (a definir por la operación) Esquema conceptual · el ritmo real lo fijará la operación · elab. R. J. Contreras (AGHES)
Agua y obra, turnándose. Lo más probable es un régimen alterno —días de paso de agua, días de reforzamiento— con ciclos bisemanales o trisemanales, hasta que culmine la obra definitiva dentro de más de un año. El ritmo exacto lo fijará la operación.

5.Margarita espera el llenado de su tubería


La Isla de Margarita —la gran sedienta— no recibirá el agua en el mismo instante en que sale de Periquito. Antes debe llenarse la larga tubería que la surte, incluido su tramo submarino. Eso toma tiempo: del orden de un par de días, quizás más. Hagamos el cálculo, como acostumbro, a modo de supuesto.

Anexo · estimación

¿Cuánto tarda en llenarse la tubería a Margarita?

El tiempo de llenado es, sencillamente, el volumen de la tubería dividido entre el caudal que la alimenta. El volumen es el de un cilindro: sección por longitud.

t = V / Q  ·  V = (π/4) · D² · L

EscenarioDiámetro DLongitud LVolumen Vt (a Q ≈ 1 m³/s)
Bajo1,0 m120 km~94.000 m³~1,1 días
Medio1,2 m150 km~170.000 m³~2,0 días
Alto1,5 m180 km~318.000 m³~3,7 días

Es decir: del orden de 2 días, con un rango razonable de ~1 a ~4 días según el diámetro, la longitud real y el caudal que se le asigne a Margarita (si se prioriza menos caudal, el llenado tarda proporcionalmente más). Como referencia, la troncal del Turimiquire es de Ø72″ (~1,83 m) de acero a unos 4.700–4.800 l/s; la aducción específica hacia Margarita (Nueva Esparta) es de menor diámetro, por lo que los escenarios de arriba son razonables.

Salvedad importante. Es un supuesto: no conozco el diámetro ni la longitud exactos de la aducción a Margarita. Y hay un factor que pesa más que la aritmética: la tubería ha estado vacía más de seis meses en un entorno agresivo (corrosión, sedimentos, posibles bolsas de aire y juntas resentidas). El llenado deberá hacerse con purga y a presión controlada, y podría revelar sorpresas. Ojalá no las haya.

6.A quiénes alcanza este alivio


Las noticias son benévolas para muchas familias del oriente de Venezuela. En primer lugar Margarita, que arrastra la sed más aguda; y también Cumaná, Marigüitar y Araya, que venían nutriéndose de esa fuente del Turimiquire. Para todas ellas, este caudal —aun temporal— calma la sed y la agonía por el vital líquido.

7.La red que sostuvo la ciudad


Que Cumaná haya alcanzado una "cuasi normalidad" en estos meses no fue casualidad ni improvisación: se apoyó en una red de distribución compleja y en fuentes alternas que aguantaron el golpe. Vale la pena mirarlas, porque explican por qué las maniobras funcionaron.

Mapa de la red regional de agua de Cumaná y municipios vecinos: tomas, estaciones de bombeo, estanques y plantas potabilizadoras
La red que hizo posible las maniobras. El entramado regional de tomas, estaciones de bombeo, estanques y plantas potabilizadoras del que dependen Cumaná y los municipios vecinos. Su complejidad es, a la vez, su fortaleza (permite maniobrar el reparto) y su fragilidad (muchos puntos que atender). Fuente: cartografía del sistema (material público).

Y mientras el túnel estuvo seco, la ciudad se sostuvo con las fuentes alternas: los sistemas Cancamure y Manzanares, que alimentan la planta Juan José Codallos y la red de Cumaná. Son el respaldo que —ahora— el agua del Turimiquire vuelve a complementar, no a sustituir.

Esquema de los sistemas Cancamure y Turimiquire que alimentan la red de agua potable de Cumaná, con diámetros y caudales
Las fuentes alternas. Esquema de los sistemas Cancamure (río Cancamure → PP J. J. Codallos → red) y Turimiquire (embalse → PP Turimiquire → troncal Ø72″ → red y "hacia Nueva Esparta"). Estos aportes sostuvieron a Cumaná durante la crisis. Fuente: esquema del sistema (material público).

8.Conclusión: un aliento, no el final


Reconozcamos lo bueno sin regatear: el agua volvió. Se venció la última obstrucción, se limpiaron y reforzaron los derrumbes, y el Turimiquire corre otra vez hacia el oriente. Es un logro técnico real, hecho —como toda esta obra— con la tecnología nacional disponible y mucho sentido común.

Pero seamos igual de honestos con lo que falta: esto es un régimen temporal. Quedan más de un año de reforzamiento, el reto de separar los sólidos que el agua arrastra, el llenado —delicado— de la tubería a Margarita, y la prudencia de no cantar victoria antes de tiempo. La odisea no termina; pero, después de siete meses, este es un aliento —merecido— mientras se culminan los trabajos que le darán garantía operativa al túnel por mucho tiempo más.

Conclusión técnica

Restablecer el flujo no equivale a rehabilitar

La reapertura del paso de agua parece técnicamente coherente como respuesta de emergencia; sin embargo, todavía no existen elementos públicos suficientes para concluir que el túnel haya recuperado una estabilidad estructural de largo plazo. Que el agua vuelva a correr no equivale a una rehabilitación definitiva: Guamacán debe interpretarse como un problema de infraestructura crítica acumulada, donde el restablecimiento del servicio —hoy en régimen temporal— convive con más de un año de reforzamiento pendiente. El flujo es la buena noticia; la garantía estructural, la tarea que sigue.

▶ Míralo: así se veía el infierno adentro
El interior del túnel en plena crisis: escombros de los derrumbes por todas partes, cuando la situación era crítica y se reportaban obreros afectados. Verlo hoy, con el agua fluyendo, mide la distancia recorrida —y lo que aún falta—. Video: material difundido en redes (extraoficial). · ▶ Ver en YouTube
Nota sobre fuentes. El estado del túnel, las obstrucciones superadas, los derrumbes limpiados/reforzados y el paso de agua se infieren de material difundido en redes y de lo verificado sobre la marcha; se tratan como supuesto, no como reporte técnico oficial y completo. Las cifras del sistema (túnel de ~12,9 km, embalse Santiago Mariño, comunidades servidas) provienen de entradas anteriores de esta serie y de fuentes públicas. El cálculo del llenado de la tubería a Margarita es una estimación con supuestos declarados. El sifón/desarenador interior es una propuesta a evaluar por la ingeniería.

Rommel J. Contreras G. · Físico · AGHES · Tecnología Cumanesa — Cumaná, Venezuela.

lunes, 24 de agosto de 2026

Guamacán, medio año después

Crisis hídrica · Cumaná · Sistema Turimiquire

Guamacán, medio año después

Cayó el último bloqueo conocido… y aparecen nuevos.

MACIZO DEL TURIMIQUIRE · ~1.200 m de sobrecarga rocosa Túnel Guamacán — estado a medio año MODO RADIOGRAFÍA · AGOSTO 2026 · ESQUEMA NO A ESCALA Represa Santiago Mariño ? costillas · malla · lanzado — solo donde hizo falta costillas · malla · lanzado caverna subsanada ✓ frente activo último bloqueo conocido: roto tapón por investigar derrumbe menor en la zona de avance 0 L/s ~5,5 km · sostenido (entrada Sur) ~5,5 km · sostenido (salida Norte) 1.500 m · sector ignorado antes 1.900 m — se avanzó en el reconocimiento SUR NORTE Representación esquemática (no a escala) a partir de información difundida en redes · elab. R. J. Contreras (AGHES)
El túnel a medio año (croquis). Las zonas críticas por donde se avanzó —incluida la gran caverna, ya subsanada— quedan sostenidas con costillas de acero, malla y concreto proyectado, colocadas solo donde hizo falta. El sector ignorado bajó de 1.900 a 1.500 m. Al romper el último bloqueo conocido aparecieron, en la zona de avance, dos obstáculos nuevos: un derrumbe menor y, un poco más allá, un tapón de material por investigar. Esquema no a escala; el perfil sigue la figura "Túnel de Trasvase Guamacán" de entradas anteriores.

Se cumple medio año del colapso del Túnel Guamacán. Y trae una noticia que llevábamos meses esperando: por fin rompieron el último de los bloqueos que se habían detectado. Pero, como se había estimado, en la zona desconocida existen nuevas sorpresas.

A unas cuatro centenas de metros y algo más del frente, hacia el portal de entrada, hay otro derrumbe, más pequeño; y, un poco más allá, aparece otro tapón de material que todavía hay que investigar. Es decir: se cerró un capítulo y, en el mismo movimiento, se abrieron dos más. Así avanza esta obra.

El parte, a seis meses

Roto el último bloqueo previamente detectado
1.500 m
Sector ignorado restante (antes 1.900 m)
2
Nuevos obstáculos hacia la entrada: derrumbe + tapón
4–5 meses
Trabajo que, como mínimo, aún resta

1.El sector ignorado se achica, pero no se vacía


De los 1.900 metros que nadie había visto —el tramo entre los dos frentes, la última zona no explorada del macizo—, ya solo quedan 1.500 metros. Se ganaron unos 400 metros, y no es poco: cada metro en esta obra se paga caro. Pero conviene no confundir reconocer con resolver: los dos obstáculos que acaban de aparecer estaban dentro de lo que hasta ayer era incógnita, y todo indica que no serán los últimos.

La nueva secuencia de obstáculos DETALLE DEL FRENTE ACTIVO · HACIA EL PORTAL DE ENTRADA (SUR) ← hacia el portal de entrada (Sur) hacia la salida Norte → tramo ya sostenido · costillas solo donde hizo falta último bloqueo · roto ✓ derrumbe menor tapón de material por investigar ? 1.500 m aún sin explorar zona de avance Esquema conceptual (no a escala) · elab. R. J. Contreras (AGHES)
La nueva secuencia. Roto el último bloqueo conocido (tramo ya sostenido, a la derecha), aparecen en la zona de avance —hacia el portal de entrada— un derrumbe menor y, un poco más allá, un tapón de material por investigar. Detrás sigue el sector ignorado de 1.500 m.

2.La caverna: la operación más compleja hasta ahora


Si algo merece contarse aparte es la caverna. Fue, sin discusión, la operación más compleja de todo lo realizado hasta ahora (los detalles del hallazgo y del riesgo los relaté en las entradas anteriores de esta serie). No era un derrumbe más: era un vaciado lateral de dimensiones respetables —del orden de 15 metros de alto por 20 de ancho y otros tantos de profundidad—, un hueco abierto en pleno flanco del túnel, con desprendimientos continuos desde la bóveda y desde su interior.

La solución fue tan contundente como la amenaza: se rellenó con grandes bloques de anime y concreto, y luego se cerró con un portal estructural para impedir nuevos deslizamientos o derrumbes desde su interior. En el proceso, además, la caverna dejó ver lo que la roca escondía: estratos débiles, fallamientos y —lo que conecta con la hipótesis geológica que hemos venido sosteniendo— vetas de grafito.

Interior de la caverna del túnel Guamacán antes de su cierre: bóveda oscura, roca negra fisible y estratificada y abundante material suelto en el piso
La caverna, antes del cierre. El interior del vaciado lateral: roca oscura, fisible y estratificada, con abundante material suelto en el piso. Se aprecian los planos de debilidad que obligaron a rellenar y sellar. Foto: material difundido en redes.
El cierre de la caverna (video). Maniobra de relleno con bloques de anime y concreto, y colocación del portal estructural que sella el vaciado. Video: material difundido en redes.
Cómo se cerró la caverna ≈ 15 m ALTO · 20 m ANCHO · 20 m PROFUNDIDAD · ESQUEMA NO A ESCALA 1 · Caverna abierta estratos débiles · fallas · vetas de grafito 2 · Relleno bloques de anime + concreto 3 · Portal de cierre portal estructural · sella el interior Esquema conceptual del proceso · no a escala · elab. R. J. Contreras (AGHES)
El proceso, en tres pasos. La caverna abierta —con sus estratos débiles, fallas y vetas de grafito— se rellenó con bloques de anime y concreto y se selló con un portal estructural que impide nuevos desprendimientos desde su interior.

3.El patrón: se cae donde no hay arcos


Hay un detalle que conviene subrayar, porque ordena todo lo demás. Las zonas por donde se ha avanzado —las críticas, como la gran caverna, que ya fue subsanada— se han fortalecido con las "costillas" de acero (los arcos estructurales), la malla y el concreto proyectado. Ese sostenimiento es, hoy, la columna vertebral de lo recuperado.

Pero se presume que no todo el trecho que resta cuenta con arcos o estructuras que protejan de derrumbes. Y aquí está la pista: los derrumbes han coincidido, en su mayoría, con los tramos donde no había arcos estructurales. No es casualidad —es física de sostenimiento—. Donde la roca está confinada por costillas, malla y lanzado, aguanta; donde quedó desnuda, cede.

Por qué se cae donde no hay arcos SECCIÓN TRANSVERSAL DEL TÚNEL · COMPARACIÓN TRAMO SOSTENIDO · estable ✓ costilla de acero malla concreto proyectado la roca queda confinada ROCA DESNUDA · sin arcos ✗ bloques que se desprenden Los derrumbes coinciden, en su mayoría, con los tramos sin arcos · esquema conceptual · elab. R. J. Contreras (AGHES)
Sostenimiento vs. roca desnuda. Con costilla, malla y concreto proyectado la roca queda confinada y aguanta; sin arcos, la bóveda se agrieta y desprende bloques. Por eso implementar el sostenimiento —arco, luego malla, luego lanzado— es un trabajo arduo y lento: se avanza por metros, día a día.

4.Lo que el material suelto nos está diciendo


Cada desprendimiento deja expuestas nuevas pequeñas fallas en la roca, y cada una debe atenderse con la técnica adecuada a su caso: no es lo mismo una diaclasa seca que una zona de cizalla húmeda o un plano de estratificación que se abre. No hay una receta única; hay que leer la roca tramo a tramo.

Y hay una señal que no debemos pasar por alto: la existencia de material suelto en abundancia es un síntoma de desprendimientos en la zona desconocida, la que aún no se ha explorado. Ese escombro no se generó donde lo encontramos: fue arrastrado. Es decir, nos habla de colapsos que ocurrieron —o siguen ocurriendo— más adentro, en los 1.500 metros que faltan. El material suelto es el mensajero de la zona no explorada.

Si el túnel estuviera lleno de agua desde la represa, perforar un tapón debería hacer brotar al menos un hilo. Que no salga nada admite una lectura razonable: más allá debe de haber otra u otras obstrucciones.

5.La regla que sigue guiando la lectura


Desde la entrada de los cuatro meses vengo usando una herramienta sencilla —pura hidrostática— para estimar dónde está lo que no vemos. La repito aquí porque sigue siendo el criterio con el que leo cada tapón y cada frente: mientras el agua está quieta, su superficie es un plano horizontal aunque el piso baje, y esa diferencia nos dice cuántos metros hay hasta que el agua llena el túnel.

Anexo · método

Estimación de la primera obstrucción desde el portal de entrada

Parte de un dato observado: el personal ingresó por el portal de entrada (Sur) y avanzó —hacia la salida— hasta que el agua le llegó al cuello (≈ 1,5 m). Con el túnel de ≈ 3 a 3,5 m de diámetro, una pendiente media de −1,2 % y flujo no escalonado (agua quieta), la superficie del agua es un plano horizontal mientras el piso desciende: cada metro avanzado suma apenas ~1,2 cm de profundidad. Eso permite estimar dónde el agua llena el túnel, es decir, dónde estaría la primera obstrucción.

d = Δh / sen θ  ·  pendiente 1,2 % → sen θ ≈ 0,012  (~1,2 cm por metro; θ ≈ 0,69°)

  • Borde del agua → cuello: 1,5 ÷ 0,012 ≈ 125 m (lo que el dato fija con certeza).
  • Borde del agua → primera obstrucción (donde el agua toca la bóveda): 3,0–3,5 ÷ 0,012 ≈ 250–290 m; es decir, ~125–165 m más adentro.
  • Desde el portal de entrada: el tramo seco recorrido antes del agua (por confirmar) + ~250–290 m.
Superficie del agua (horizontal) tramo seco (desconocido) borde del agua ≈1,5 m (al cuello) 1ª obstrucción (túnel lleno) H ≈ 3–3,5 m −1,2% (exagerado) ← portal de entrada (Sur) hacia la salida (Norte) → ~125 m ~250–290 m · borde del agua → 1ª obstrucción

Salvedad. Es un supuesto, no una medición. El número fuerte es el tramo borde→cuello (~125 m); ubicar la obstrucción exige fijar el diámetro real y el tramo seco previo. Con la misma fórmula d = Δh / sen θ, cualquier ajuste de pendiente o diámetro recalcula las distancias.

6.Mientras tanto, la ciudad: una "cuasi normalidad" frágil


Los trabajos continúan día y noche, como hemos verificado, y los servicios dentro del túnel para la seguridad del personal se mantienen y mejoran. Pero el avance en las zonas afectadas es lento: implementar las "costillas" de acero para proteger de nuevos derrumbes y, luego, colocar la malla y proyectar el concreto es un trabajo arduo y delicado. Se avanza por metros, día a día. No es lentitud por desidia: es el ritmo que impone la roca.

En la ciudad, las maniobras de distribución han alcanzado una "cuasi normalidad" que merece reconocerse. Pero es un equilibrio frágil, porque el agua sigue viniendo de las tomas expuestas: la de Mochimita en el río Manzanares y la del río Cancamure.

El punto frágil

Las ondas tropicales arruinan el agua justo cuando más se necesita

Estamos en temporada de ondas tropicales, y la turbidez que esas lluvias arrastran degrada la calidad del agua de ambas tomas hasta el punto de impedir su procesamiento en la planta Juan José Codallos. Es decir: el respaldo que sostiene la "cuasi normalidad" puede caer justo cuando más llueve, y con él, las maniobras de distribución que tanto ha costado afinar.

7.Conclusión: cae un muro, aparecen dos


A medio año, mi criterio se mantiene y se afina. El avance es real y hay que reconocerlo: cayó el último bloqueo conocido, la caverna quedó subsanada y el sector ignorado bajó de 1.900 a 1.500 metros. Pero la aritmética del subsuelo no cambia por buenas noticias: faltan, como mínimo, otros cuatro o cinco meses de trabajo —probablemente más—, y eso sin contar lo que escondan esos 1.500 metros, de los que el material suelto ya nos advierte que habrá más desprendimientos.

Cada muro que cae abre dos preguntas nuevas. Así es esta obra, y así seguirá siendo hasta el final: se avanza por metros, se sostiene por metros, y se aprende —por fin— a leer la roca antes de que hable. Cumaná, mientras tanto, seguirá sostenida por sus dos ríos, por unas maniobras cada vez mejores… y por un clima que no promete nada.

Nota sobre fuentes. Los detalles aquí descritos —el bloqueo roto, el derrumbe menor, el tapón por investigar y la reducción del sector ignorado a 1.500 m— se infieren de los materiales difundidos en redes sociales y de lo verificado sobre la marcha; salvo la existencia de la cavidad (referida por MINAGUAS), no provienen de un reporte técnico oficial y completo. Aquí se tratan como supuesto: una lectura hecha con la tecnología nacional disponible y sentido común. El perfil longitudinal continúa la figura "Túnel de Trasvase Guamacán" usada en las entradas anteriores de esta serie.

Rommel J. Contreras G. · Físico · AGHES · Tecnología Cumanesa — Cumaná, Venezuela.

jueves, 6 de agosto de 2026

El pulso destructor de las ondas S direccionadas

📡 El "pulso destructor" de las ondas S

Energía, amplitud y fase — con una cadena de osciladores (y una simulación que puedes tocar)

¿Cómo puede la misma cantidad de energía ser inofensiva en un caso y demoledora en otro? La respuesta no está en cuánta energía hay, sino en cómo se reparte en el tiempo. Para verlo con las manos, armé una cadena de osciladores y la miré "al derecho" y "al revés".

1. La cadena

Tomé un alambre acerado de 1/16″ y, cada 9 cm, sujeté con una abrazadera un mástil (≈22 cm, arriba) y un fleje vibrador (≈7 cm, abajo). Cada conjunto es un oscilador que solo puede girar sobre el alambre → su movimiento es transversal (perpendicular al alambre): justo la polarización de la onda S. El alambre acopla por torsión un oscilador con el vecino, de modo que una perturbación se transmite conservando el sentido de la oscilación. Es, en pequeño, un medio que propaga una onda transversal.

Pulsa un botón. Cada mástil gira sobre el alambre (perpendicular al eje): al girar hacia ti baja y crece; al alejarse, sube y encoge. La línea punteada es la envolvente (pico de cada oscilador).

2. Un golpe: la onda se atenúa

Al golpear un extremo inyectamos una energía E. Esa energía se transmite de oscilador en oscilador, se reparte y se disipa por amortiguamiento (fricción, aire) → calor. Por eso la amplitud decrece hacia el oscilador más lejano. Cuando todo se detiene, toda E se ha vuelto calor: energía conservada.

🔑 Lo esencial: un solo aporte, en un punto, da una onda que se atenúa — el pico está en la fuente y decae hacia afuera. (Botón "Un golpe".)

3. Al revés: coordinar fase y amplitud

Este apartado es un supuesto —un experimento pensado que aún no realicé—, pero la física lo respalda y es realizable. Imaginemos el proceso inverso: en lugar de un golpe, suministramos un pequeño aporte a cada oscilador, uno tras otro, cuidando la fase y la amplitud. Dos hechos mandan:

La energía es aditiva y se conserva (la suma de aportes = la energía de la onda). • Las amplitudes NO se suman como las energías: las amplitudes se suman linealmente cuando están en fase, mientras que la energía va con el cuadrado de la amplitud.

Consecuencia: si los aportes van en fase, sus amplitudes se suman → la misma energía se concentra en un pulso alto y breve. Ese pulso concentrado es el "pulso destructor". (Botón "Coordinado en fase".)

⚙️ ¿Se puede realizar? Sí. Coordinar el tamaño, el momento y la fase exactos del aporte a cada oscilador es justo lo que hace un microcontrolador (un PIC o un ESP32): dispararía pequeños actuadores (electroimanes/solenoides) en cada eslabón con la temporización precisa para que los aportes se sumen en fase y el pulso crezca. Ese montaje convertiría el supuesto en experimento real.

4. La matemática (breve)

La energía de un oscilador va con el cuadrado de la amplitud:

E = ½ · k · A² → A = √(2E/k) ∝ √E

Sumando N aportes de amplitud a:

disperso: pico ≈ a  ·  incoherente: √N·a  ·  en fase: N·a

Y a energía fija, comprimir la duración de T a T/N sube el pico:

pico ∝ √(E / duración) → duración T/N ⇒ pico × √N

Una estructura no responde a la energía repartida, sino al pico de velocidad/aceleración: por eso un pulso alto y breve es mucho más destructor que la misma energía en una sacudida larga y suave.

5. Qué queda demostrado

La cadena transmite una onda transversal conservando su polarización. Un golpe da una onda que se atenúa (todo termina en calor). Pero coordinando aportes en fase, la misma energía se concentra en un pulso alto y corto: la amplitud crece y el golpe se vuelve destructor, sin añadir energía extra, solo coordinándola. Falta el puente: ¿cómo consigue la naturaleza esa coordinación? Lo vemos ahora ↓

6. Del dedo al terremoto: la falla es una cadena de fuentes

Aquí conecta con el sismo real. En una falla de corrimiento dextral (desgarre horizontal, como la de este terremoto) la ruptura no ocurre de golpe: la roca se rompe punto por punto a lo largo de la falla. Y cada elemento de roca que se rompe genera su propio sismo —con todas sus ondas (P y S)—: es una fuente. El terremoto que sentimos es la suma de todos esos sismos infinitesimales repartidos por la ruptura. Cada punto roto es, en la analogía, uno de los osciladores acoplados de nuestra cadena.

Y aquí aparece lo decisivo: si la velocidad de ruptura (la rapidez con que el desgarre avanza por la falla) se aproxima a la velocidad de las ondas S (Vr ≈ Vs), la fuente persigue a su propia onda. Entonces ocurre la directividad de las ondas S con el efecto Doppler asociado: las ondas que avanzan hacia adelante se comprimen y, por suma de fuentes polarizadas y comprimidas —coherentes en tiempo (fase) y en polarización—, construyen un pulso de corto período pero de gran amplitud: el pulso destructor final.

falla dextral (desgarre E–O) · la ruptura corre a Vr inicio cada roca rota = una fuente · S polarizada (N–S) frente de ruptura · Vr ≈ Vs → Doppler comprime hacia adelante PULSO DESTRUCTOR corto período · gran amplitud
Cada punto de roca que se rompe es un pequeño sismo (fuente) con su onda S polarizada (N–S). Cuando el frente de ruptura corre a Vr ≈ Vs, el Doppler comprime y suma en fase las S que avanzan → un pulso corto y de gran amplitud: el pulso destructor.

Es exactamente lo que hicimos con el dedo, y lo que construiría la suma coherente —en fase temporal y de polarización— de los aportes de cada elemento de roca roto (los osciladores acoplados a lo largo de la ruptura). La diferencia es quién coordina: en la falla, el propio frente de ruptura —una fuente que avanza a la velocidad de la onda— hace de coordinador natural; en el laboratorio, ese papel lo haría la electrónica digital (el PIC/ESP32 de la sección 3) disparando varios osciladores en el instante y la fase justos.

🧩 La idea en una frase: un terremoto es una cadena de fuentes (rocas que se rompen). Si el frente de ruptura las persigue a la velocidad de la onda S (Vr ≈ Vs), sus ondas S se suman en fase y comprimidas por Doppler → el pulso destructor. El dedo y los osciladores coordinados son ese mismo mecanismo, en pequeño.

🎥 El oscilador en casa

Por Lcdo. Físico Rommel Contreras — Academia de GeoHistoria del Estado Sucre (AGHES).

#Sismología · #OndasS · #Física · #PulsoDestructor · #Osciladores · #ESP32 · #DIY · #LaGuaira

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